Mi última obra

Todo lo que puede ser imaginativo, es real.

Nunca se firma la obra perfecta, ni tampoco se logra la satisfacción plena. En este rincón trataré de ir mostrando el último lienzo al que puse mi firma. Espero superarme en cada pintura y poder estar a la altura de mis sueños.

«El rugido del león» | Óleo | 55×46 cm.

Más allá de estar representados sobre el lienzo un león, una figura del toreo, y su apoderado, este cuadro lo he pensado como una alegoría de lo que son la lucha, el valor y la lealtad -tres valores inmanentes en el toreo-, llevados al extremo. Iván Fandiño siempre fue dueño de sí mismo. Se encontró muchas veces con el lado duro y adverso de la vida, y tuvo que elegir, o el camino fácil, o el atrevido. Escogió siempre este último, legándonos una lección de heroísmo constante; y, junto a él, Néstor, su otra mitad en este mundo del toro, portando calladamente lealtad a su memoria, en cada paso que da.
Séneca dejó dicho que “Vencer sin peligro, es ganar sin gloria”. El León de Orduña, venció al peligro y ganó la Gloria, para él y para la Fiesta.